Esta playa es la primera que visitamos en la zona del Alentejo portugués.
Se deja el auto en un estacionamiento, arriba de todo, y hay que bajar caminando por una calle muy empinada, terminando el descenso por una escalerita hecha con las dimensiones del jalapeño.
Pero con pocas fotos, solo una sesión parece con el gordo fotogénico disfrutando el piso nuevo del patio :) un poco ofendida por las fotos de su hermano
esta me encantó: casi sin olas!!!
ResponderEliminarbesos
ana